En el montaje audiovisual que presento en esta entrada muestro los dibujos realizados para la exposición colectiva «De fibra sensitiva», que está teniendo lugar todo el mes de agosto de 2014 en la Tenda-Galería «O Faiado» de Ribeira. Los dibujos han sido realizados con bolígrafos de colores y tinta china sobre cartulina estucada, y sus tamaños varían desde los 35x 50 cm hasta los 50 x 70 cm.
El grupo de creadoras que participamos en esta exposición nos planteamos el siguiente reto: crear piezas que hablasen y reflexionasen sobre las relaciones afectivas. Como reglas del juego decidimos utilizar el juego con los cinco sentidos, o con parte de ellos. Pero en mi trayectoria como creadora he ido contactando con ese otro, el olvidado, el que está «detrás»: el sexto sentido, la intuición. Cuando creo una obra ya no lo hago tanto a partir del análisis mental, o de lo que aprendí en la facultad, o de lo que se supone que debe ser “una pieza artísticamente correcta”. Para mi ese sexto sentido me da una visión diferente de la vida y a partir de ahí, de un estado que a veces se asemeja al trance, observo el mundo. Y es ahí cuando descubro MI PROPIA MIRADA, esa mirada que necesito compartir con los demás a partir de la expresión artística.
Así están creados los dibujos que conforman la serie titulada «EL SEXTO SENTIDO»: “La boda en el cielo”, “La verdad”, “Cómo cuidar de mi misma sin hacer daño a los demás” y “El abalorio de la sirena”. Al ser realizados dibujando con paciencia y precisión línea a línea, trazo a trazo, la entrada en un estado de trance, de meditación y de reflexión se vuelve fácil. Todos reflejan experiencias y visiones de la realidad que tienen que ver con mis preocupaciones sobre las relaciones humanas vistas a través de ese sexto sentido que siente cosas que los otros sentidos no pueden sentir.
«La boda en el cielo» que no pudo ser en la tierra, o que quizás ocurrió en un universo distante y en un tiempo pasado.
«La verdad», que es como una planta, un vergel, cuando el tercer ojo ve con claridad, emanando esa luz de color índigo.
«Cómo cuidar de mi misma sin hacer daño a los demás», algo que es para mi una de la cuestiones más complejas e importantes que se puedan plantear sobre el tema de las relaciones humanas.
«Y el abalorio de la sirena», ese corazón surgido de las profundidas del océano, ese agua salada que sabe igual que las lágrimas, que está hecha de la misma materia con la que se fabrican las emociones.
La música que podeis escuchar de banda sonora en el montaje, creada con mi propia voz cantando a capela con coros superpuestos en diferentes pistas, está creada de igual manera: permitiendo que ese sexto sentido dicte las normas, abandonándome al trance de jugar con los sonidos. Crear a partir de lo que yo soy, aquí y ahora. Expresar con honestidad lo que veo y siento utilizando la expresión artística como medio de comunicación. Al hacerlo consigo entender mejor mi mundo y a los demás. ¿No es esa la base de las relaciones humanas?
Pilar Ageitos