Y SIN EL ARTE. El alma encantada.

«Y SIN EL ARTE,

esa suciedad,

cual oro delicado ahogando mis muñecas.

Sin el insomnio, esa lejanía.

Y sin la risa,

esa oscuridad

delatando anhelos vacíos de sentido.

Y sin el canto,

esa velocidad, lenta e invisible

que ahoga las cabezas.

Y sin el tedio,

esa amargura,

rayana en el silencio del propio corazón.

Y sin la dignidad, la escarcha.

Y sin la dignidad, el hielo.

Y sin ella.

tan sólo tejas caídas.

Y sin la risa,

la claridad,

el sumo pontífice de la soberbia.

Y sin el poso derrotado del clero,

la ruina de un imperio que existió

sin pulmones,

ni neveras,

ni sacrificios.

Y sin la orgía,

el alma sustraída,

un viento de vanas estrategias.

Y sin la sola voz que nos acoge

¡que seríamos sin la sola voz que nos acoge!

Y sin la dicha

el logaritmo de un sueño frustrado

Y sin la calma

huesos de pájaros de latón

delatados y póstumos,

verdaderos aromas de aquella suciedad.

Y SIN EL ARTE

Y sin las clases obreras postergando el abrazo,

un desierto de iras encontradas.

Y sin el sumo recuerdo de aquel ayer,

tiranos sin sol al que abrigarse.

Y sin páramos ensortijados de solitarias veras,

un paisaje sin turismo.

Y sin redes que alimenten el corazón,

razas exclavizadas.

Y sin hilo con el que coser al levantarse, cada mañana,

el elevado sueño que triunfa.

Y sin la suerte escudriñando mi ventana,

un aleteo tenue y revelado.

Y sin la maldad del oponente

un letargo,

Y sin la cautela sorda del idiota,

sopesa,

qué seríamos,

sin la cautela sorda del idiota.

Y SIN EL ARTE»

Pilar Ageitos y el alma encantada

Un pensamiento en “Y SIN EL ARTE. El alma encantada.

  1. ¡Qué hermosa y fértil, esa lluvia que te empapa de poesía!. Y, clara, y vital, como el agua, la puedes compartir, manar, salpicar, la puedes hacer océana, y allí vamos tod@s a oficiar de felices peces, a nadar entre versos que se desangran en gotas de luz.
    Un abrazo marino,
    Fátima en Compostela

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