
Nume_espacio creativo. Talleres Mayo-Junio 2015


En construcción, mi nuevo proyecto: Nume_espacio creativo. Talleres de creación y espacio expositivo. Espacio de arte y creatividad.
El espacio ya nació desde que comencé a intervenir en él, al igual que un cuadro nace desde la primera pincelada. Comparto con vosotros todo el proceso de reinvención del espacio. Algo tan emocionante y gratificante para mi como el proceso de creación de un cuadro, un dibujo o una poesía.

«Y SIN EL ARTE,
esa suciedad,
cual oro delicado ahogando mis muñecas.
Sin el insomnio, esa lejanía.
Y sin la risa,
esa oscuridad
delatando anhelos vacíos de sentido.
Y sin el canto,
esa velocidad, lenta e invisible
que ahoga las cabezas.
Y sin el tedio,
esa amargura,
rayana en el silencio del propio corazón.
Y sin la dignidad, la escarcha.
Y sin la dignidad, el hielo.
Y sin ella.
tan sólo tejas caídas.
Y sin la risa,
la claridad,
el sumo pontífice de la soberbia.
Y sin el poso derrotado del clero,
la ruina de un imperio que existió
sin pulmones,
ni neveras,
ni sacrificios.
Y sin la orgía,
el alma sustraída,
un viento de vanas estrategias.
Y sin la sola voz que nos acoge
¡que seríamos sin la sola voz que nos acoge!
Y sin la dicha
el logaritmo de un sueño frustrado
Y sin la calma
huesos de pájaros de latón
delatados y póstumos,
verdaderos aromas de aquella suciedad.
Y SIN EL ARTE
Y sin las clases obreras postergando el abrazo,
un desierto de iras encontradas.
Y sin el sumo recuerdo de aquel ayer,
tiranos sin sol al que abrigarse.
Y sin páramos ensortijados de solitarias veras,
un paisaje sin turismo.
Y sin redes que alimenten el corazón,
razas exclavizadas.
Y sin hilo con el que coser al levantarse, cada mañana,
el elevado sueño que triunfa.
Y sin la suerte escudriñando mi ventana,
un aleteo tenue y revelado.
Y sin la maldad del oponente
un letargo,
Y sin la cautela sorda del idiota,
sopesa,
qué seríamos,
sin la cautela sorda del idiota.
Y SIN EL ARTE»
Pilar Ageitos y el alma encantada

«Los pies en la tierra»: mi imagen reflejada en el remanso de una fuente contaminada.
En este espacio, en este VIAJE que comienza, aquí y ahora, aflora la primera contradicción: no veo imágenes, ni símbolos. Veo un trance, una experiencia, compartir y expandir, esparcir. Una nueva mirada, una insomne ceguera, un desvelo. Telones cayendo uno tras otro, madejas desmadejadas sin hilo, nudos sin deshacer hasta llegar a SER.
Aprender,
a ver,
el mundo,
desde otra torre o desde otra cueva,
más nítida,
conmovedora y conmovida.
A palpar en carne viva lo que significa ser humano, y cómo serlo.
A preguntarse indefinidamente en qué consiste el viaje, la tarea, ese sutil deambular, la estela personal que dibujamos a nuestro paso. Ese rastro, diferente, que cada uno traza al habitar el mundo.
Arte y conciencia nace de dos necesidades: la de crecer creando, o crear creciendo. La de realizar un viaje, la de atravesar la selva del proceso artístico, que a veces muta en páramo para bendecir y enriquecer la orografía del mundo, el nuestro y el de los otros.