«ALUMBRÉ». El alma encantada.

«Mujer». Dibujo de Pilar Ageitos.

 

« Alumbré hijos a docenas

todos fuertes y robustos

plenos, altos, rubios

como el pelo con el que crecí.

Alumbré hijos a pares,

a pares los llantos, las llamadas.

Alumbré padres, extraje huesos de las zarzas.

Alumbré monedas carmesí,

el llanto de la sangre morada,

el chillar del bendecido…

Alumbré, alumbré, alumbré…

Tanto amé la soledad

con tanta ternura y pasión,

con tal pasión y entrega,

que alumbré mi vida a su manera.

Tanto amé la soledad,

con tanto amor y locura,

que preferí tomar de su mano

antes que alumbrar la tuya.

Alumbré, alumbré, alumbré…

Retomo el pavor de hacerlo,

y busco resistir su bravura

Canto, vivo, siento, anhelo,

alumbré la llama, la hermosura.

Retomo y alumbro todo

lo que quiero y lo que no,

pues no soy dueña de lo que alumbro,

me debo a la oscuridad,

al agujero enterrado

dentro de otro agujero.

Alumbro, alumbré

y lo seguiré haciendo a la lumbre de los siglos. «